Notas de cine: confesiones de un crítico amateur

Jaime Manrique and friendsHarry Hurwitz, director de El proyeccionista, me dijo en una ocasión que el rostro de Buster Keaton significaba para él un long shot, y el de Charlie Chaplin un closeup. En unas cuantas palabras, Hurwitz había penetrado la esencia de un mito. Porque Charlie Chaplin es esencialmente un mito, y detrás de cada mito, como sabemos, existe una presencia. Roland Barthes se atrevió a comparar la cara de Garbo con la cara de Chaplin, porque el rostro de Garbo 'al mismo tiempo perfecto y efímero, se parece en su harinosa complexión a Charlie Chaplin, con la oscura vegtación de sus ojos y esa imperturbable presencia totémica de Chaplin.'

Notas de cine¿Y qué nos dice ese rostro; por qué nos persigue, por qué lo recordamos cuando estamos menos preparados y todas nuestras defensas están por el suelo? Cuando decimos chaplinesco, nos imaginamos al vagabundo mágico tambaleándose sobre sus grandes zapatos, arrastrando un bastón, caminando hacia un ocaso. Pero cuando pensamos en el rostro de Chaplin, pensamos en algo inexplicablemente triste, y asociamos 'la oscura vegetación de sus ojos' con el sufrimiento y la esencia de la tragedia. Es por eso que cuando evocamos el rostro de Chaplin lo vemos en un closeup, porque su rostro es el rostro de un hombre que quiere decirnos algo importante, que quiere ponernos de nuevo en contacto con nuestros sentimientos básicos.

Editions

Bogotá, Colombia: Carlos Valencia Editores, 1979.